Debemos
tener claro que el envejecimiento no es un proceso patológico en si sino un
proceso evolutivo, biológico que produce alteraciones morfológico-funcionales
muy determinadas y determinantes en todos los tejidos y órganos llevando al
individuo a una situación de equilibrio inestable entre lo “normal” y lo
“patológico”.
La función
asistencial de los profesionales de enfermería que trabajen con ancianos
consiste en ayudar al anciano sano o enfermo a conservar o recuperar la salud
para que pueda llevar a cabo las tareas que le permitan el mayor grado de
independencia posible. Para que esto sea posible el profesional de enfermería
debe realizar una correcta valoración de la situación del anciano, lo haremos
siguiendo unos pasos que englobaran todas las necesidades básicas del ser
humano.
·
Respiración:
Vigilaremos el ritmo respiratorio y la frecuencia cardiaca, también es muy
importante la capacidad para expectorar y mantener libres las vías aéreas
respiratorias. Nuestro objetivo será conocer el patrón respiratorio del
anciano, enseñarle si fuera necesario a respirar correctamente y adaptar sus
necesidades a sus propias limitaciones. Intentaremos que realicen ejercicio con
regularidad, combatiremos el consumo de alcohol, tabaco y la obesidad,
evitaremos que lleven ropas inadecuadas que compriman las piernas, hay que
evitar situaciones de estrés. Existen muchos problemas asociados a la
inmovilidad, hipertensión, afecciones crónicas, situaciones de estrés que
pueden afectar a un adecuado intercambio gaseoso para los requerimientos
vitales y que pueden dar lugar a otros problemas como las úlceras por presión,
afecciones respiratorias etc.
·
Alimentación:
Deberemos conocer sus hábitos para promover una alimentación adecuada a sus
necesidades nutritivas y calóricas evitando problemas muy característicos de
estas edades como pueden ser el estreñimiento, obesidad, malnutrición,
deshidratación, anemias etc. Procuraremos respetar sus gustos para que sigan
manteniendo el apetito y que las comidas sean fáciles de digerir con respecto a
las particularidades de cada individuo (prótesis dentales, problemas de
deglución…).
·
Eliminación:
Nuestra labor de enfermería consistirá mayormente en instruir al anciano para
que se adapte a sus modificaciones funcionales debidas a la edad y corregir
hábitos inadecuados. Enseñaremos medios naturales para paliar el estreñimiento
(baños de asiento, masajes, recomendaremos dietas ricas en residuos y
desaconsejaremos grasas y picantes). Enseñaremos hábitos de higiene perineal
para prevenir infecciones, vigilaremos frecuencia de las micciones y
características de la orina para el control de posibles problemas. Deben usar
ropas fáciles de poner y quitar para facilitarles la autonomía.
·
Movimiento:
Una vez conocidos los hábitos relativos a actividad, ejercicio, alimentación,
hidratación, higiene y utilización de su tiempo libre en su vida cotidiana
deberemos prevenirles sobre posturas inadecuadas informándoles sobre la
importancia de una correcta postura corporal así como de la importancia de
llevar ropa y calzado adecuados, aconsejaremos y planificaremos la realización
de ejercicio regular adaptado a sus gustos y limitaciones, vigilaremos el
cuidado de los pies a diario.
·
Reposo
y sueño: El anciano deberá mantenerse activo durante
el día para dormir de forma regular y obtener un sueño reparador durante la
noche. Una vez conocidos sus hábitos de sueño y reposo si no son adecuados
enseñaremos técnicas de relajación, recomendaremos el uso de ropa adecuada,
explicaremos la necesidad de la micción antes de acostarse. No es recomendable
la utilización de medicación.
·
Higiene
y arreglo personal: Una vez conocidos sus hábitos
higiénicos planificaremos programas de educación sanitaria sobre higiene y
orientación en la forma de vestir (recomendaremos el uso de jabones neutros,
cremas hidratantes, duchas semanales haciendo hincapié en el lavado y minucioso
secado de los pliegues cutáneos, cuidado de los pies, ropa y calzado
adecuados). Haremos controles periódicos para prevenir posibles problemas como
eczemas, callosidades, uñas encarnadas etc.
·
Mantenimiento
de la temperatura corporal: Durante el envejecimiento
el centro termorregulador se vuelve menos eficaz, sintiendo frio o calor en
diferente grado que el adulto. Les enseñaremos medidas para prevenir el frio,
el calor y los cambios extremos de temperatura. Vestido adecuado, dieta
adecuada a las exigencias calóricas, adecuada hidratación etc.
·
Evitar
peligros: Enseñaremos al anciano como prevenir
accidentes. (mantener entorno seguro, evitar esfuerzos y respetar sus
limitaciones, ropa adecuada y calzado antideslizante, utilización de prótesis,
bastones...).
·
Comunicación:
Los ancianos tienden al aislamiento. Planificaremos programas y actividades
para que se comuniquen y relacionen con otro grupo de individuos sintiéndose
parte de él y pudiendo compartir sus deseos y opiniones.
·
Expresión
de la sexualidad: Iniciaremos al anciano en
técnicas de expresión corporal y medios no verbales para comunicarse, les
facilitaremos intimidad y les enseñaremos a aceptar sus limitaciones.
·
Valores
y Creencias: Instruiremos al anciano para que
sea capaz de expresar sus valores y creencias. Le enseñaremos mediante
actividades a exteriorizar sus emociones,
sentimientos y opiniones en un medio receptivo.
·
Autorrealización:
Debe sentirse satisfecho consigo mismo por su contribución a la sociedad.
Mantendremos sus aficiones, le animaremos a realizar actividades que le
reporten satisfacción personal y le animaremos a pertenecer a algún grupo según
sus preferencias o aficiones.
·
Aprender:
Le facilitaremos información sobre los recursos y medios que están a su
alcance para aprender, le aconsejaremos
asistir a actos culturales y apoyaremos todas sus iniciativas.
Ana Isabel Padilla Nieves
D.U.E.
U.E.D. La Alfaguara Nívar
D.U.E.
U.E.D. La Alfaguara Nívar

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